¿Alguna vez te ha pasado que los objetos de tus composiciones ambientales parecen poco realistas o planos?
Esa sensación devastadora que uno puede tener al terminar una obra porque «algo no cuadra» nos resulta familiar a muchos de nosotros, sobre todo cuando se trata de algo que parece increíblemente insignificante, como la falta de profundidad de un objeto.
¡Pero no te preocupes! Hoy vamos a repasar algunos conceptos y consejos que Lorenzo Etherington comparte en el Illustrator’s Guidebook 1 para ayudarnos a solucionar este problema! ¡Aprendamos juntos estos conceptos y cómo aplicarlos mediante un ejercicio sencillo para que, la próxima vez que dibujemos objetos en nuestros entornos, podamos hacerlo con confianza!
La profundidad de campo se divide en tres secciones: primer plano (lo más cercano a nosotros), plano intermedio (entre el primer plano y el fondo) y fondo (lo más alejado de nosotros).
Fíjate en cómo los elementos que están más cerca de nosotros son los que tienen más detalle. Verás, incluso la cantidad de detalle debe ser fiel a lo que veríamos en la vida real para ayudar a transmitir realismo. Así que la próxima vez que dibujes un objeto en tu entorno, piensa en dónde se sitúa en cuanto a profundidad. Por ejemplo, si colocas un objeto muy lejos, en el fondo, evita dibujar demasiados detalles, ya que es poco probable que el ojo humano pueda apreciar muchos detalles si el objeto está lejos.
Cuando se dibujan objetos sin tener en cuenta la perspectiva del entorno en el que se sitúan, hay muchas posibilidades de que parezcan planos o fuera de lugar. Así que, ya sea una perspectiva de un punto, de dos puntos o de tres puntos, ¡asegúrate de que tus objetos también se ajusten a la cuadrícula de perspectiva establecida! Lo mejor de utilizar una cuadrícula de perspectiva es que no tenemos que preocuparnos de si nuestros objetos encajarán con el entorno o entre sí, ¡ya que la cuadrícula se encarga de ello por ti!
«Fíjate en cómo los objetos adquieren mayor peso visual cuando prestas atención a cómo ocupan el espacio. A continuación, puedes añadir sombras en los distintos ángulos para dar sensación de profundidad».
– Lorzenzo Etherington
Este ejercicio de esquemas es muy sencillo y, sin embargo, ayuda a crear un hábito sólido de pensar en los objetos en 3D y visualizarlos en perspectiva. En primer lugar, pregúntate: «¿A qué forma básica se asemeja este elemento?» Por ejemplo, en la imagen de arriba, el tronco del árbol se asemeja a un cilindro, las hojas del árbol son básicamente esferas y las rocas parecen prismas rectangulares.
A continuación, dibuja un esquema alrededor del objeto, similar a la forma básica en la que has pensado. Sigue la forma del objeto lo mejor que puedas y asegúrate de tener en cuenta la perspectiva del entorno mientras lo haces. Si no quieres dibujar tus propios objetos ni buscar tus propias imágenes, no dudes en utilizar nuestra hoja de ejercicios GRATUITA!
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Bree es una artista digital afincada en California. Disfruta ayudando a crecer a nuevos artistas y le encanta crear sus propias obras de arte.